domingo, 2 de diciembre de 2007

"Del rigor en la ciencia", Jorge Luis Borges

En aquel Imperio, el Arte de la Cartografía logró tal Perfección que el Mapa de una sola Provincia ocupaba toda una Ciudad, y el Mapa del Imperio, toda una Provincia. Con el tiempo, estos Mapas Desmesurados no satisficieron y los Colegios de Cartógrafos levantaron un Mapa del Imperio, que tenía el Tamaño del Imperio y coincidía puntualmente con él. Menos Adictas al Estudio de la Cartografía, las Generaciones Siguientes entendieron que ese dilatado Mapa era Inútil y no sin Impiedad lo entregaron a las Inclemencias del Sol y los Inviernos. En los Desiertos del Oeste perduran despedazadas Ruinas del Mapa, habitadas por Animales y por Mendigos; en todo el País no hay otra reliquia de las Disciplinas Geográficas.
Suárez Miranda: Viajes de varones prudentes,
libro cuarto, cap. XLV, Lérida, 1658.


Jorge Luis Borges


2 comentarios:

Ernesto Alonso Sánchez Sánchez dijo...

Una excelente ironía de la tendencia de los aspirantes a científicos a creer que sus investigaciones tienen que dar cuenta hasta de los últimos detalles del fenómeno, sin percibir que la ciencia abstrae y simplifica, no complejifica. Foucault ilustra en su libro "Las palabras y las cosas" como Aristóteles describía una planta acumulando todo lo que se sabía de ella, para que surgiera la botánica como ciencia Buffon y Linneo sugirieron un método para describirlas con sólo unas 4 o 5 categorías, entonces nació la botánica como ciencia. Por cierto que este libro de Foucault comienza con una cita de Borges.

Rodolfo Jaramillo dijo...

vana pretensión de creer que la realidad puede se expresada tal como es... Lamentablemente en honor de esta ideas muchas injusticias se cometieron en el desarrollo de las sociedades... que buen punto para hablar sobre ciencia..